El cobre, al rojo vivo, alivia las arcas de América Latina

En enero de 2003, el cobre se negociaba en la bolsa de metales de Londres (LME) a un precio de 70 centavos de dólar la libra. Hoy, dos años y medio más tarde, ha duplicado su valor. El precio promedio durante el mes de agosto llegó hasta 1,72 dólares por cada libra de cobre en la LME, alcanzando así un nuevo máximo histórico mensual. Estos números inéditos colman de felicidad a los países de América Latina con industria minera y, de algún modo, les permiten compensar los altos precios que están pagando por el petróleo.

 

El Gobierno de Chile, el mayor productor mundial de cobre -con el 25% de la producción total-, estima que esa industria aportará unos 6.100 millones de dólares al país: el 25% de la totalidad de los ingresos fiscales previstos para este año. Además, estos altos precios también inciden en naciones que cuentan con un creciente mercado cuprífero, como Perú –el tercer mayor productor del mundo- y, en menor medida, en México, Brasil y Argentina.

 

China dispara el precio

Los expertos atribuyen el cambio de tendencia a la restricción de la oferta, que ha acentuado la escasez de este metal durante los tres últimos años, y al dinamismo de la demanda internacional, especialmente de la proveniente de China. El gigante asiático se ha convertido en uno de los mayores consumidores de materias primas del mundo.

 

El producto interior bruto (PIB) de China ha crecido a un ritmo del 8% durante los últimos cinco años, impulsando fuertes inversiones en infraestructura y construcción, lo que ha favorecido el aumento de la demanda de bienes como automóviles, ordenadores, teléfonos móviles, aparatos de televisión y audio, además de una serie de aplicaciones en las viviendas. Todos esos bienes de consumo, para bendición de los países productores del metal rojo, emplean el cobre como materia prima. Por ejemplo, se estima que una vivienda unifamiliar en Estados Unidos contiene 439 libras de cobre, de media, incluyendo cableado eléctrico, tuberías y electrodomésticos. Un automóvil incluye unas 50 libras de este metal. En el caso de los electrodomésticos, un solo aparato de aire acondicionado necesita 52 libras de cobre. Los lavavajillas y los frigoríficos contienen cerca de cinco libras de cobre.

 

China sobrepasa desde 2002 a Estados Unidos como el principal consumidor de cobre del mundo. Se estima que la demanda de la nación asiática ha venido creciendo a un ritmo de dos dígitos desde el comienzo de este siglo y que el aumento rondará el 8% durante 2005 y 2006. La demanda china alcanzará unas 4.000 millones de toneladas métricas en 2006. Es decir, un 23% de la demanda total de 17.800 millones de toneladas de cobre prevista para ese año. Además, la decisión del Gobierno chino de reemplazar el tipo de cambio fijo de su moneda por un sistema de flotación se convierte en otro factor que el mercado ha evaluado positivamente, según un informe de la estatal Corporación Chilena del Cobre (Cochilco). Las razones de esta buena valoración son, en primer lugar, la reducción de un importante riesgo para la economía mundial: el déficit de balanza comercial de Estados Unidos; y, en segundo lugar, el aumento del poder de compra chino, lo que favorece a la economía mundial y genera un impacto positivo en la demanda de commodities a medio y largo plazo.

 

“Estamos presenciando un cambio significativo en el mercado del cobre”, dice Juan Carlos Guajardo, analista de Cochilco. “El denominado metal rojo pasó de un periodo depresivo bastante prolongado, caracterizado por precios históricamente bajos, al actual periodo de precios muy elevados”, explica Guajardo, quien añade que al dinamismo de China se ha sumado la recuperación de Japón y Estados Unidos. “Sumando todo eso se generó un nivel de demanda bastante elevado que no ha sido capaz de ser compensado por la oferta del cobre”. La prolongada etapa de precios bajos –que se extendió desde 1997 hasta 2003- inhibió la capacidad de la oferta para responder. Tradicionalmente en el mercado de las commodities y, especialmente en el sector minero, los periodos que afectan a la inversión y a la producción son bastante largos. “El cambio que se produjo en el mercado, desde un periodo negativo a otro de mayor dinamismo por el lado de la demanda, aún no logra encontrar la respuesta adecuada por parte de la oferta”, resume el especialista. 

 

Pablo Correa, analista de Santander Investment en Santiago de Chile, señala en un informe reciente que la reducción de los inventarios fue causada por factores específicos como la posición fortalecida de los fondos de inversión en el mercado de las materias primas, debido a la depreciación del dólar y algunas reducciones de la oferta en la primera mitad del año. Guajardo dice que, hasta ahora, la escasez en el mercado ha sido muy aguda. “Si uno compara el nivel actual de inventarios con lo que ha habido históricamente, este nivel es de los más bajos de toda la historia. Eso sí, hay que considerar que lo que se consume hoy en día es mucho más que lo que había en periodos anteriores de niveles de inventarios bajos”. Según cifras de Santander Investment, los inventarios finalizaron el segundo trimestre de 2005 en 74.634 toneladas métricas, frente a las 105.952 toneladas métricas del primer trimestre del año, un 29,5% menos.

 

El impacto de China es tan grande que su presencia compensa el comportamiento de todos los importadores netos de cobre, que este año han reducido su consumo. En su informe, Correa señala que durante la primera mitad del año la demanda internacional se redujo en un 4,4%, liderada por Estados Unidos, Japón y Alemania, países que disminuyeron su consumo de cobre en más de un 10%. Sin embargo, añade que la recuperación de la economía mundial llevará a un incremento de la demanda mundial de un 3,3%, hasta 17.200 millones de toneladas.

 

India, en el horizonte

Guajardo comenta que hay que prestar mucha atención a lo que ocurra en las próximas semanas, para prever cómo se comportarán los precios en la última parte del año. Durante la temporada de verano en el hemisferio norte, la demanda de cobre suele caer y, por su parte, los inventarios en bolsa comienzan a subir.  “Si los inventarios continúan subiendo, probablemente vamos a entrar en una fase de moderación en el precio. Si los inventarios comienzan a bajar nuevamente o se estabilizan, la mayor oferta que se espera no aparecería con la fuerza que se necesita y deberíamos esperar precios incluso mayores”. Cochilco estima que el precio promedio del metal para todo el ejercicio 2005 alcanzará una horquilla de precios comprendida entre 1,44 y 1,48 dólares por libra.

 

Pero hay consenso en que el desequilibrio entre la oferta y la demanda se irá aliviando, durante el 2006, por la disponibilidad de mayores inventarios y “alguna disminución de la demanda”, como vaticina Guajardo.  Cochilco anticipa un ajuste de los precios hasta un rango de entre 1,18 y 1,22 dólares por libra de media. Por su parte, Santander Investment sitúa el precio del cobre para 2006 en 1,20 dólares. Sin embargo, todas estas proyecciones han sido ajustadas al alza desde estimaciones previas, dado que el dinamismo de la demanda ha sorprendido toda esta actividad. Un informe del Banco Central chileno también espera una trayectoria de descenso en los precios internacionales del cobre hacia el 2006, asociada a “una mayor capacidad esperada de fundición y refinación de cobre para los próximos trimestres, lo que incluye la entrada de nuevas operaciones, aliviando de esta forma la principal restricción que actualmente presenta el mercado, así como nuevas explotaciones que entrarían en operación a inicios de 2007”.

 

Con todo, esta moderación no parece anticipar un cambio en la tendencia a largo plazo. Además de la ausencia de estudios científicos que investiguen características y regularidades en los ciclos del mercado del cobre, con el objetivo de poder proyectar tendencias, se intuye la presencia de otro nuevo gigante asiático, cuyo sólido crecimiento económico también se está dejando sentir en el mercado mundial de materias primas. “Tenemos una visión favorable de lo que puede ocurrir con India. Si la demanda por cobre se parecerá a la de China está por verse. Aunque estamos anticipando un fenómeno de gran magnitud. La irrupción de India puede significar la continuación del impulso que China está dando al mercado del cobre y de las materias primas en general”, comenta Guajardo.

 

Un estudio de Cochilco sostiene que, aunque la demanda actual de India no es relevante en el contexto mundial –alcanza el 1,9%-, se prevé un fuerte desarrollo de los sectores energético y de la construcción, lo que conllevaría un incremento de la demanda del metal rojo. La entidad ejemplifica que en el sector de suministro de agua potable existen inversiones previstas por importe de 13.100 millones de dólares, que se materializarán hasta el año 2007. Una gran parte de esta cantidad irá destinada a la construcción de tuberías. Por otro lado, en el suministro eléctrico existe un plan de electrificación total del país hacia 2012, lo que demandará 167.232 kilómetros de cables conductores y uno de sus principales materiales es el cobre.

 

La bonanza incentiva las inversiones 

Se estima que hacia 2010 América Latina producirá 18,8 millones de toneladas métricas de cobre, lo que supondrá una cuota del 57% del mercado mundial. Según previsiones de Cochilco, Chile encabezará la producción de América Latina y también la mundial, con 6.596 millones de toneladas métricas, seguido por Perú, con 2.418 millones. México producirá 624 millones de toneladas métricas; Brasil, 606 millones, y Argentina, 484 millones.

 

Buena parte de esos aumentos de la oferta se deberá a las inversiones realizadas en proyectos mineros de cobre, y también de oro, en  Chile, Perú y Brasil. Estos desembolsos ascenderían hasta 20.000 millones de dólares entre 2005 y 2010, según estimaciones de Cochilco. El gigante estatal chileno Codelco, la mayor cuprífera del mundo, lideraría estas inversiones durante dicho quinquenio, con un total de 6.973 millones de dólares. Las compañías que actúan en Chile desembolsarían unos 4.654 millones de dólares. Los restantes 3.593 millones corresponderán a inversiones en proyectos de oro.

 

Julián Ortiz, académico del departamento de Ingeniería de Minas de la Universidad de Chile, califica como un boom las inversiones que se han materializado durante los últimos años y las que proyectan las compañías multinacionales en la industria minera del Perú. Sin embargo, también advierte que el desarrollo de Perú como zona de explotación de cobre, aún teniendo un potencial similar al de Chile, se ha visto mermado por razones de inestabilidad y riesgo político. A pesar de esto, Ortiz destaca que “las condiciones del recurso son suficientemente buenas en Perú para que las empresas asuman el riesgo de todas maneras”. Un estudio del Banco Mundial, difundido recientemente en Lima, corrobora las afirmaciones de Ortiz. La principal conclusión de esta investigación es que la minería peruana ve frenada sus expectativas de desarrollo debido, principalmente, “a los conflictos sociales generados por el daño al medio ambiente, por un lado, y por las limitaciones en el uso y distribución de los ingresos que deja, por el otro”.

 

De acuerdo con el documento, titulado Riqueza y sostenibilidad: dimensión ambiental y social de la minería en el Perú, encargado por el Ministerio de Energía y Minas (MEM), al menos quince zonas mineras de Perú se encuentran afectadas por conflictos sociales, situación avivada por una generalizada falta de confianza, la carencia de un papel más activo por parte del MEM y las expectativas desproporcionadas entre las poblaciones cercanas a las operaciones mineras, creadas a menudo por las propias empresas.

 

El académico de la Universidad de Chile considera que el norte de Argentina está mucho mejor posicionado como zona minera, aunque esté menos consolidada. Ortiz estima que, paulatinamente, se irá acercando a Chile como una de las regiones de mayor actividad en América del Sur. “Creo que en Argentina, en algún momento, van a darse las condiciones para que se convierta en el competidor más fuerte de Chile dentro de América Latina”. Debido a las dificultades que atravesó en el pasado la economía argentina, Ortiz dice que las empresas de la industria todavía ven con recelo invertir en ese país, “pero en los próximos diez años es posible pensar que ya se van a lanzar proyectos importantes”.

Cómo citar a Universia Knowledge@Wharton

Close


Para uso personal:

Por favor, utilice las siguientes citas para las referencias de uso personal:

MLA

"El cobre, al rojo vivo, alivia las arcas de América Latina." Universia Knowledge@Wharton. The Wharton School, University of Pennsylvania, [21 septiembre, 2005]. Web. [21 November, 2018] <http://www.knowledgeatwharton.com.es/article/el-cobre-al-rojo-vivo-alivia-las-arcas-de-america-latina/>

APA

El cobre, al rojo vivo, alivia las arcas de América Latina. Universia Knowledge@Wharton (2005, septiembre 21). Retrieved from http://www.knowledgeatwharton.com.es/article/el-cobre-al-rojo-vivo-alivia-las-arcas-de-america-latina/

Chicago

"El cobre, al rojo vivo, alivia las arcas de América Latina" Universia Knowledge@Wharton, [septiembre 21, 2005].
Accessed [November 21, 2018]. [http://www.knowledgeatwharton.com.es/article/el-cobre-al-rojo-vivo-alivia-las-arcas-de-america-latina/]


Para fines educativos/empresariales, utilice:

Por favor, póngase en contacto con nosotros para utilizar con otros propósitos artículos, podcast o videos a través de nuestro formulario de contacto para licencia de uso de contenido .

 

Join The Discussion

No Comments So Far