El efecto invernadero + Protocolo de Kyoto = Un nuevo mercado del gas carbono

La preocupación de la humanidad por el cambio climático y por las alteraciones provocadas por la acción del hombre sobre el medio ambiente, además de involucrar a los especialistas en el área, ha afectado de forma importante a un sector que a primera vista nada tiene que ver con el problema: el mercado financiero. Dentro de la perspectiva de que es necesario actuar pronto para evitar una peligrosa degradación de nuestro planeta ha nacido el llamado mercado del gas carbono.

 

Este mercado tiene su origen en el llamado Protocolo de Kyoto firmado el 11 de diciembre de 1997 en esta ciudad japonesa, tal y como explica José Miguez, especialista y Coordinador General de Cambios Globales del Clima, Meteorología, Climatología e Hidrología del Ministerio de Ciencias y Tecnología de Brasil. Según el tratado los países industrializados deben reducir, entre 2008 y 2012, las emisiones de gases que provocan el efecto invernadero -CO2 o gas carbónico y Metano entre otros- en por lo menos un 5,2% por debajo de los niveles registrados en 1990. Esta reducción equivale a aproximadamente 700 millones de toneladas de gases por año, lo cual significa la contención del crecimiento industrial, pudiendo generar una contracción en las economías de los países desarrollados.

 

De acuerdo con Nuno Cunha e Silva director de Ecosecurities, empresa brasileña especializada en los mercados emergentes medioambientales, se espera que el mercado del carbono movilice unos 100.000 millones de dólares en créditos a partir de la eventual entrada en vigor del Protocolo de Kyoto en el año 2008.

 

El Mecanismo de Desarrollo Limpio (MDL)

El llamado Mecanismo de Desarrollo Limpio (MDL), base del embrionario mercado de gas carbono, está previsto en el Protocolo de Kyoto y establece que los países desarrollados, en el caso de que no estén consiguiendo o no deseen cumplir las metas de reducción de emisión de gases, pueden comprar de los países en desarrollo títulos conocidos como créditos de gas carbono, según nos explica Miguez, uno de los mentores del mecanismo.

 

Por ejemplo, dice, “cierto país o empresa crea un proyecto en el que existe comprobadamente una reducción en la emanación de gases de efecto invernadero. Como las emanaciones de gases disminuyen, se genera el llamado crédito de gas carbono que toma en consideración un cálculo científico que evalúa cuántas toneladas de gas dejarán de ser emitidas a la atmósfera. Como no hay fronteras para la atmósfera, la reducción de la emanación de gases en Brasil es suficiente para compensar las emisiones por encima del límite de Alemania, por ejemplo. Esas toneladas de gases que no son liberadas a la atmósfera podrán ser compradas por los países desarrollados para reducir sus metas anuales”.

 

“El crédito de gas carbono es un bono, es un título. Es un compromiso de reducir la emanación de gases o el derecho a contaminar. Es un compromiso que da derecho a un contaminador a contaminar en una determinada cuota”, explica la economista Amyra El Kalili, presidenta de la ONG CTA (Consultants, Traders and Advisors) y coordinadora del proyecto de la BECE (Brazilian Environmental Commodities Exchange o Bolsa brasileña de mercaderías ambientales).

 

Para los países en desarrollo y para un país como Brasil en particular -que contamina poco y no tiene metas de reducción de emanaciones de acuerdo con el Protocolo de Kyoto- el MDL es una gran oportunidad: en primer lugar, a partir de su adopción el país estará obligado a reducir sus emanaciones de contaminantes; en segundo lugar, la negociación de créditos de gas carbono con países desarrollados generará recursos que pueden estimular el desarrollo local. Pero además, tal y como asegura José Miguez: “El Mecanismo de Desarrollo Limpio es interesante para Brasil porque es una manera correcta de involucrar al país en el proceso de combatir los cambios climáticos, ya que Brasil no es históricamente responsable del efecto invernadero”

 

El apoyo de Rusia es clave

Sin embargo, hasta que el Protocolo de Kyoto entre en vigor oficialmente no existe el MDL o el crédito de gas carbono reglamentado, asegura José Miguez. Puesto que los Estados Unidos ya han anunciado que no van a adherirse al Protocolo, para que el acuerdo entre en vigor hace falta la adhesión de Rusia tal y como se prevé en las reglas establecidas por el documento.

 

“Estados Unidos y Rusia juntos representan el 53% de las emanaciones de gases contaminantes.  Siendo así, si Rusia no ratifica el documento no hay Protocolo de Kyoto”, aclara José Miguez.

 

Y Rusia todavía no se ha pronunciado al respecto. “La impresión que tenemos es que el proceso de evaluación por parte del gobierno ruso va a demorarse porque los técnicos rusos tienen muchas dudas sobre la ciencia climatológica y sobre la importancia de la ratificación del Protocolo de Kyoto. No espero que tengan una solución para estas cuestiones antes de finales del año que viene, por ejemplo”, nos dice Miguez, que hace un mes participó en Moscú en la III Conferencia Mundial del Clima.

 

Existen otras limitaciones: “No es suficiente que el Protocolo entre en vigor. Después de entrar en vigor internacionalmente, el Presidente brasileño tiene que emitir un decreto de promulgación para que el Protocolo de Kyoto pase a formar parte del esqueleto legal brasileño”, dice Miguez.

 

“Pero eso no interesa”, afirma Nuno Cunha e Silva. “Por supuesto que nos interesa en el sentido de tener el proceso reglamentario, pero eso no hace inviable la generación de negocios. Estas ventas son independientes de Kyoto. Son ventas con países europeos y Europa tiene su propia estructura de comercialización de créditos de gas carbono, con Kyoto o sin Kyoto”, explica el ejecutivo, mostrando que el mercado tiene vida propia.

 

Precisamente esto es lo que está ocurriendo: se está creando y desarrollando un mercado independiente de créditos de gas carbono ante las perspectivas de reglamentación en el futuro.

 

La propia EcoSecurities ya ha intermediado localmente dos transacciones de créditos de gas carbono: “En Brasil, hay un proyecto con la siderúrgica Mannesmann, que fue la mayor venta de crédito de gas carbono realizada en el país. Se trata de una operación con la International Financial Corporation –brazo privado del Banco Mundial- en nombre del gobierno de Holanda, es un proyecto de 5 millones de toneladas de carbono equivalentes a un precio aproximado de 3 euros por tonelada.  Esto se realizó el año pasado. Después se comercializó otra cantidad menor para la Toyota Tsuscho Corporation – cerca de 400.000 toneladas de carbono equivalente- pero su valor no fue revelado al público”, explica Silva.

 

Según Silva, también hay un proyecto de negocio en estudio conocido como Nueva Gerar que aprovecharía la emisión de biogás (Metano) de sumideros en Río de Janeiro para la generación de energía eléctrica, lo que representaría créditos de gas carbono equivalentes a 5 millones de toneladas.

 

“Una cosa es no tener una ley, no tener reglas, no tener el Protocolo de Kyoto ratificado. Otra cosa es el mercado. El mercado es soberano, hace que las cosas ocurran. El hecho de que el Protocolo de Kyoto no haya entrado en vigor no quiere decir que no pueda existir un mercado organizado o desorganizado. . . el mercado se anticipa”, dice Amyra El Kalili.

 

Pero José Miguez hace la siguiente valoración sobre la realidad de este mercado: “Se puede considerar, para simplificar, como un mercado de mesón (de pequeños negocios), porque no existe el Protocolo de Kyoto. No se puede decir que estos proyectos están vinculados al Mecanismo de Desarrollo Limpio. . . Es un mercado de mesón piloto, las personas se están preparando para un probable MDL”..

 

En Europa, por ejemplo, ya existe este mercado informal de créditos de gas carbono, movido principalmente por grandes empresas. La cotización actual de la tonelada de carbono que deja de emitirse a la atmósfera se estima en alrededor de 3,90 dólares, de acuerdo con el boletín “Carbon Market Europe” (“Mercado de Carbono Europeo”).

 

En el Reino Unido ya hay transacciones de créditos de gas carbono realizadas entre grandes empresas generadoras de energía, explica Chris Armes, director de la empresa británica de soluciones para generación de energía Combined Power.

 

“El mercado de carbono está siendo implementado y el gobierno está en este momento trazando los mecanismos en el Reino Unido. Existe un mercado de carbono pero que involucra tan sólo a grandes empresas energéticas. Si ellos cambian una fábrica generadora movida a carbón por gas natural, obtienen una gran diferencia en la emanación de gas carbono y entonces pueden recibir un crédito de gas carbono. Pero el mercado para pequeñas operadoras, como es nuestro caso, está siendo implantado por eso aún no tenemos experiencia en este sector”, dice Armes.

 

Un negocio entre países

Otra oportunidad de negocio que surge a la estela del Mecanismo de Desarrollo Limpio involucra a los gobiernos, como es el caso de Brasil y Alemania.  Según el acuerdo, aún por definir, el país europeo entraría con 100 millones de reales para subsidiar la venta de 100.000 coches a alcohol. Como este tipo de combustible es menos contaminante que la gasolina, la diferencia entre lo que debería ser emitido de gases y lo que realmente será emitido con el cambio de combustible –estimada en alrededor de 700.000 toneladas de gas carbónico por año- genera un crédito de gas carbono que sería transferido a Alemania, nos dice José Miguez.

 

Los 100 millones de reales ofrecidos por Alemania serían utilizados para dar un bono de 1.000 reales por coche a las empresas y órganos públicos para que renueven sus flotas con vehículos a alcohol.  Por el lado de Brasil, serán necesarias inversiones e incentivos a la producción de alcohol lo que generaría, de acuerdo con cálculos oficiales, cerca de 30.000 empleos directos e indirectos en las cadenas productivas automotrices y de alcohol.

 

Hay otros países que ya demostraron interés en negociar créditos de gas carbono con Brasil: “Hemos conversado mucho con Francia, Canadá, Finlandia, Suecia… Ahora depende básicamente de la ratificación del Protocolo de Kyoto”, explica Miguez.

 

Preparación para el Protocolo de Kyoto

A pesar del retraso en las definiciones sobre el protocolo, la mayoría de los países que se adhirieron al proyecto están preparándose para adecuarse a sus normas. La principal iniciativa ha sido tomada por la Unión Europea, donde un proyecto actualmente analizado por el Parlamento Europeo establece un límite para las emanaciones de gases que producen el efecto invernadero, independiente del Protocolo de Kyoto. El texto también prevé la creación del primer mercado internacional oficial para el comercio de créditos de gas carbono. Se pretende que la ley –que precisa el apoyo de los 15 países miembros del bloque europeo para ser aprobada- entre en vigor el 1 de enero de 2005, tres años antes de la previsión de adopción del Protocolo, según afirma Nuno Cunha e Silva.

 

Brasil también está preparando una legislación en esta área desde diciembre del año pasado. Se trata de la llamada Resolución nº 1 de la Comisión Interministerial de Cambios Climáticos. Sin embargo, como nos recuerda José Miguez, “el Protocolo tiene que entrar en vigor para que el Mecanismo de Desarrollo Limpio exista. No tiene sentido hablar de MDL sin el Protocolo de Kyoto”.

 

Gilney Amorim Viana, Secretario de Políticas para el Desarrollo Sostenible del Ministerio de Medio Ambiente brasileño, recuerda que el gobierno federal también prevé una serie de programas oficiales relativos a los cambios climáticos, como el Pro-Carbono y el Pro-Ambiente. “Nosotros no teníamos un programa gubernamental de incentivo a proyectos de captación de gas carbono.  En el nuevo PPA (proyectos a largo plazo del país) vamos a tener dos programas oficiales que van a incentivar la captación de gas carbono y, eventualmente, su negociación como créditos”, nos dice Viana.

 

El gobierno portugués, por ejemplo, estudia poner una tasa sobre las emisiones de CO2 y de Metano. Los recursos obtenidos con esta contribución permitirían a Portugal adquirir créditos de gas carbono de otros países con el objetivo de cumplir, en el futuro, las metas de reducción de emanaciones de gases establecidas tanto por la legislación europea como por el Protocolo de Kyoto.

 

El Protocolo de Kyoto también contempla en su texto original que los créditos obtenidos antes de la entrada en vigor del acuerdo puedan ser aprovechados a partir de 2008. Pero esta cuestión, así como las otras previstas en el documento, aún están pendientes de reglamentación, principalmente aquellas que determinen que entidades serán responsables de la certificación de que las transacciones representan, realmente, reducciones en la emanación de gases.

 

“Con relación a los negocios realizados a partir de 2002, resulta más fácil obtener esta aprobación (retroactiva al Protocolo). Pero aún así son entidades que están certificando negocios sin tener la autorización del Executive Board (órgano director que será responsable de la implantación del Protocolo).  Por esto, todo este mercado anterior a la entrada en vigor del Protocolo, aún es susceptible de discusión en el Executive Board. No existen garantías de que estos proyectos serán aprobados”, nos aclara José Miguez.

 

De acuerdo con los analistas consultados por Universia-Knowledge@Wharton, podrán considerarse operaciones que generan créditos de gas carbono las iniciativas tales como: cambio de matriz energética utilizada para la generación de electricidad en una fábrica que pase a usar gas natural menos contaminante en lugar de otros derivados del petróleo; el aprovechamiento de gases de gran efecto contaminante, como el Metano –que se escapa, por ejemplo, de los sumideros- para la generación de electricidad, e incluso la reforestación de áreas –se considera que la vegetación a través del proceso de fotosíntesis absorbe el gas carbónico de la atmósfera. Todas estas iniciativas, en principio, podrían generar créditos de gas carbono.

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"El efecto invernadero + Protocolo de Kyoto = Un nuevo mercado del gas carbono." Universia Knowledge@Wharton. The Wharton School, University of Pennsylvania, [19 noviembre, 2003]. Web. [23 August, 2014] <http://www.knowledgeatwharton.com.es/article/el-efecto-invernadero-protocolo-de-kyoto-un-nuevo-mercado-del-gas-carbono/>

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