Actividad emprendedora en América Latina: Una nueva mentalidad con el viento a favor

¿Cuáles son las oportunidades más prometedoras para jóvenes emprendedores en las principales economías de América Latina? ¿A qué desafíos se enfrenta el emprendedor en su esfuerzo por sacar provecho de esas oportunidades? Cuatro emprendedores expertos dieron su opinión acerca de esas cuestiones fundamentales durante un panel realizado durante el Congreso de Wharton para América Latina 2013.

El panel estaba formado por los siguientes emprendedores:

• Edrizio de la Cruz, uno de los fundadores y consejero delegado del Grupo Regalii, que permite a los inmigrantes latinos que viven en EEUU enviar tarjetas regalo a través de mensajes de texto a sus familias en América Latina para su utilización en supermercados y comercios donde hacen sus compras.

• Rogelio de los Santos, socio gerente de Alta Ventures México, empresa de capital riesgo con sede en México.

• Juan Carlos García, vicepresidente de comercio electrónico de Walmart de México y de América Central, una nueva división de Walmart con estructura de startup.

• Keith Schuman, nacido en EEUU, consejero delegado y uno de los fundadores de Azahar Coffee Company, productora de café de estructura vertical integrada, con sede en Colombia.

Una nueva mentalidad

Cuando el emprendedor mexicano Juan Carlos García estudiaba en Wharton a finales de los años 90, la mayor parte de sus compañeros acababan trabajando en bancos o en el área de servicios financieros, mientras algunos pocos optaban por la actividad emprendedora en EEUU o en América Latina, región de origen de García. Cuando él creó su primera startup, no había financiación de capital riesgo en México. “Ahora, sin embargo, hay más estructura”, dijo. “Y el ambiente es más favorable para el emprendedor”.

El resto de participantes del panel coincidieron en señalar que la trayectoria profesional del emprendedor en América Latina también es más atractiva que en el pasado, en parte a causa de la amplia gama de oportunidades que permiten sacar provecho del bajo coste y de las tecnologías electrónicas muy eficaces, como Internet móvil. Santos, un emprendedor que trabaja desde hace 20 años en nuevos proyectos, también piensa como García y cree que la actividad emprendedora está siendo más aceptada en la región. “Hay una marea a favor”, a medida que crece la percepción de que “el emprendedor es un sujeto ‘buena onda'”.

Sea como sea, Cruz advierte sobre el hecho de que, por su propia naturaleza, “la actividad emprendedora exige cultivar un producto teniendo como base la incertidumbre extrema”. Tal vez ni sepas de dónde viene tu dinero, o cuántos empleados tendrás, añadió. Él dijo que los emprendedores nuevos y ávidos tendrán que pasar sus primeros años dedicados por completo al trabajo si quieren conquistar la libertad financiera a largo plazo. “Es diferente de ser un consejero delegado común y corriente”, dijo. “Cuando se es emprendedor, el trabajo jamás acaba. Tienes que estar completamente dominado por lo que haces. Si no, el sistema va a masticarte y escupirte. No es fácil, pero al mismo tiempo es muy gratificante”.

García coincidió con este punto de vista. “Te exige mucho, sin embargo es muy gratificante, con tal de que estés haciendo algo que realmente te proporcione satisfacción”, dijo. “En este momento, México y América Latina presentan grandes oportunidades, pero lo importante es escoger algo que te apasione”.

Schuman, nacido en EEUU, único miembro del panel que creó una empresa fuera de su país natal, dijo que “ser emprendedor en Colombia es un proceso arduo. Se aprende fracasando. Los riesgos de ser emprendedor en América Latina son mayores que en EEUU”. Pero, añadió, “hay oportunidades tremendas […] Es fascinante trabajar en Colombia. Están teniendo lugar tantos cambios; es tan apasionante”. Su empresa es una de las cinco que obtuvieron permiso del Gobierno para moler, tostar y exportar el café colombiano.

No importa cuál sea el sector, los miembros del panel coincidieron en que el emprendedor tiene que estar dispuesto a dedicarse al trabajo que tiene entre manos. “Hay numerosas iniciativas nuevas en startups”, dijo Santos, que es profesional de capital riesgo. Desafortunadamente, no todos los emprendedores que participan en ellas “tienen experiencia para lidiar con cuestiones concretas y no todos están dispuestos a hacer sacrificios”. García añadió: “No se necesita levantar una suma muy grande de capital para autodenominarse emprendedor, pero es necesario dedicar todo el tiempo al proyecto”.

Los múltiples usos de la tecnología

Aunque ninguno de los emprendedores presentes en el panel del congreso de Wharton esté involucrado en la producción de software o de hardware, el modelo de negocio con que trabajan estimuló el surgimiento de nuevas tecnologías en la región, principalmente en el segmento de Internet móvil. Edrizio de la Cruz, uno de los fundadores del Grupo Regalii, dijo que, cuando era niño, estuvo expuesto al comportamiento tradicional dado al dinero por su familia y por la comunidad dominicana local donde vivía.

En República Dominicana, un 93% de la población tiene acceso a la tecnología móvil actualmente, a pesar de que un 35% de la población no tiene acceso a la “bancarización”, en otras palabras, no posee cuenta corriente propia. “Mucha gente aquí no confía en los bancos”. En ese ambiente, la empresa de Cruz, Regalii, ofrece al consumidor la oportunidad de hacer compras a través de una “billetera electrónica” que trabaja con una especie de moneda electrónica sin que tenga que abrir una cuenta convencional en el banco. A finales de 2013, los usuarios podrán también pagar con antelación su cuenta de farmacia a través de aparatos móviles.

García, especialista en comercio electrónico, dijo que también “apuesta alto” por los aparatos móviles como canal de ventas en América Latina. Él resaltó que, hasta hace poco, muchos mexicanos no podían sacar provecho del comercio electrónico porque no poseían líneas fijas de teléfono que les permitieran disfrutar de conexiones a Internet. Ahora, “todo el mundo tiene un smartphone”, y mucha gente que no podía hacer compras online en el pasado tiene acceso a Internet móvil, pasando por encima del comercio electrónico disponible en el PC o en el portátil. “En Walmart, estamos creciendo en torno a los tres dígitos gracias a Internet móvil”, dijo.

Santos, que actúa en el área de capital riesgo, dijo que las empresas latinoamericanas, en general, necesitan reinventarse usando “soluciones completamente nuevas que abran espacio donde no exista esa tecnología nueva”. El emprendedor puede atender a esas necesidades de muchas maneras. Por ejemplo, en el sector de calefactores de agua, una industria bastante tradicional donde ahora la tecnología solar está ganando terreno en América Latina gracias a la acción de los emprendedores. Nuevos proyectos de calefactores solares hacen que el producto más barato y el plazo del retorno financiero es mucho menor, dijo él, en una región en que mucha gente aún no tiene acceso al agua caliente. Eso muestra que el emprendedor “no necesita recurrir a aplicaciones o servicios de software sofisticados” para resolver problemas de manera no convencional.

Un consejo: cautela

Las modas van y vienen, principalmente en el mundo de la alta tecnología, generando un boom o un ciclo de fracasos en el sector de levantamiento de fondos. A finales de los años 90, cuando García se inició en la actividad emprendedora, “era muy fácil obtener fondos; era una locura. Había mucho dinero detrás de poquísimas ideas, y muchas eran bien simples”. Pocos años después, “nadie quería saber de las puntocom” que antes eran las superestrellas. Hoy en día, a pesar de que más y más jóvenes están descubriendo el placer y los sinsabores de la actividad emprendedora, “los inversores individuales son muy selectivos” en sus decisiones de financiación, porque muchos se quemaron en el pasado, dijo Santos, que es capitalista de riesgo.

Por otro lado, “hasta probar que su producto funciona, no pierda tiempo intentando recaudar capital”, advirtió Cruz. Si pudiera probar que su producto funciona, y que puede fácilmente atender a las necesidades de consumidores en potencia, atraerá el dinero que necesita, dijo. “Es como conquistar a alguien: a nadie le gusta ir detrás de los demás”, añadió. “Quiere que los demás vayan detrás de usted”.

Santos dijo que es preciso tener cuidado con la ilusión seductora de que las cosas deberían ir bien porque todo parece maravilloso en el papel en aquel momento. “Es preciso tener cuidado para no engañarse” sólo porque, por ejemplo, parece haber encontrado fondos suficientes para tener éxito. “No se deje engañar ‘porque el escenario es bello’ y ‘hay gente buena detrás’. Eso puede ser una simple ilusión”. Pero él llama la atención de los nuevos emprendedores para que no piensen en pequeño a la hora de definir sus objetivos y estrategias. “Pruébense a sí mismos”, dijo. “Piensen a lo grande. Entren en juego, comiencen a dar brazadas y experimenten”.

García dijo que el emprendedor tiene que estar dispuesto a perseguir ideas que parezcan simples para la mentalidad convencional. “Mucha gente me dijo que mi proyecto jamás funcionaría en América Latina”, dijo él en referencia a una startup anterior en México. “Dijeron que los clientes no harían compras online. No me gustó lo que me dijeron”. En realidad, él descubrió que “muchos clientes mexicanos no son tan diferentes de la clientela americana. Todos quieren precios y servicios de mejor calidad”.

Aunque el emprendedor tenga que pensar a lo grande, debe ser metódico respecto a la manera en que administra los recursos limitados de que dispone, algo con lo que concordaron los demás participantes del panel. García dijo que cuando abrió una startup anterior en el sector de microcrédito, “no hice due dilligence en mis socios, que operaban en el ramo inmobiliario, y no en el sector de finanzas”. Santos advirtió: “Es preciso ser muy metódico respecto a las personas que escogemos como socios e inversores y también respecto al ecosistema a su alrededor”. Schuman añadió: “Van a gastar su capital mucho más deprisa de lo que imaginaban”.

Reflexionando sobre sus experiencias, los miembros del panel aconsejaron también a los emprendedores a no tener miedo de cometer errores por pensar a lo grande. Schuman dijo: “Si no ha cometido ningún error, probablemente está haciendo algo mal”. Al reflexionar sobre los errores del pasado, Santos dijo: “El efecto nocivo de las grandes ideas es pequeño. Yo debía haber pensado a lo grande. Los grandes problemas traen grandes retornos”.

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"Actividad emprendedora en América Latina: Una nueva mentalidad con el viento a favor." Universia Knowledge@Wharton. The Wharton School, University of Pennsylvania, [15 mayo, 2013]. Web. [08 March, 2021] <https://www.knowledgeatwharton.com.es/article/actividad-emprendedora-en-america-latina-una-nueva-mentalidad-con-el-viento-a-favor/>

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