Del uso militar al futuro comercial de los drones en América Latina

En diciembre de 2013, justo antes de la campaña navideña, el consejero delegado y fundador de Amazon, Jeff Bezos, sorprendía al mundo con el anuncio de que el gigante del comercio electrónico trabajaba para ofrecer un nuevo servicio de reparto de paquetería que utilizará drones, los aviones no tripulados con una amplia variedad de formas, tamaños y usos que tan mala fama han adquirido en los últimos tiempos por sus aplicaciones militares.

Durante una entrevista con la cadena de televisión CBS, Bezos dijo que su proyecto, bautizado como Air Prime, planteaba la entrega a domicilio de paquetes de hasta 2 Kg de peso, lo que representa el 86% de los paquetes de la compañía, en menos de 30 minutos después de haberse formalizado la compra en la página web y a un radio de distancia de 16 Km de sus centros de distribución. Bezos se apuntaba un golpe de efecto con la innovadora propuesta y ayudaba a dulcificar la imagen de los drones gracias a su nueva función comercial.

“Sé que suena a ciencia ficción, pero no lo es”, afirmó Bezos, pero las dudas respecto a la viabilidad de la entrega en pisos de apartamentos, la seguridad para los ciudadanos o la falta de legislación al respecto no se han hecho esperar. Aún así, el impacto del anuncio fue tal que las empresas de correos privados UPS y DHL también comunicaron su intención de lanzarse a la carrera para incorporar drones en sus repartos.

Los drones que Amazon pretende utilizar de aquí a unos cinco años son los llamados octocopteros o de ocho hélices, pequeños de tamaño y muy diferentes a los que planean usar el buscador Google o la red social Facebook en un futuro no muy lejano. El buscador tiene en marcha un proyecto de utilizar globos que vuelen en la estratosfera para proporcionar conectividad en zonas despobladas, denominado Loon, y acaba de adquirir el fabricante de drones Titan Aerospace por una cantidad no desvelada.

Por su parte, Facebook no pudo llegar a un acuerdo con Titan y finalmente en el mes de marzo compró Ascenta, una compañía británica que desarrolla drones similares a los de Titan, por unos 20 millones de dólares. De esta manera, también se daba el pistoletazo de salida a la carrera por el desarrollo y la aplicación de drones de mayor tamaño en las comunicaciones.

Tomas Gabriel Bas, profesor de Gestión tecnológica de la Universidad Adolfo Ibáñez, en Chile, señala que los drones de Titan pueden volar a grandes alturas y se sostienen gracias a la energía proporcionada por diminutos paneles solares, “pudiendo estar en el aire un promedio de hasta cinco años sin necesidad de reabastecimiento en combustibles y, por lo tanto, sin tener que aterrizar. Piensan construir la friolera de 11.000 drones para cubrir zonas inaccesibles o de alto riesgo para la seguridad de las personas. El proyecto pilotó se hará en África”.

Los retos técnicos y legales

Bas explica que lo que se pretende con estas últimas iniciativas es llevar la accesibilidad de Internet a “donde hoy es medianamente inaccesible debido a la falta de infraestructura o de antenas de tierra”. Enrique Dans, profesor de Sistemas y Tecnología de la Información de IE Business School, destaca que el objetivo de llevar Internet a todo el mundo permitirá a estas compañías conectar a las próximas 1.000 millones de personas, porque si no lo hacen “tendrán un problema de saturación debido a que basan su éxito en la penetración, en la cuota de mercado, en cuanto más gente mejor”.

Estrategias empresariales aparte, Dans destaca las grandes posibilidades que ofrecen los drones de Google y Facebook a América Latina, dado que la inmensa mayoría de la población está concentrada en grandes áreas interurbanas y hay extensas zonas de tierra más despobladas. Iluminarlas, dice, “es un desafío es sí mismo, es complejo costear las infraestructuras que llevan estas comunicaciones por tierra”. Por similares motivos él considera que el uso logístico de drones en la región, tal y como lo plantea Amazon, es muy complicado: “las distancias van mas allá de lo que estos drones suelen tener de autonomía. No lo acabo de ver”.

Bas coincide con este punto de vista: “Una cosa es un dron como el de Facebook, movido con energía solar y ultra liviano y sin necesidad de transportar peso, y otra transportar cargas de peso relativo, aterrizar y despegar constantemente, con una central inercial, una suerte de GPS que asegura que el aparato sea pilotado a distancia”. Y añade que hay que asegurar no solamente la estabilidad, sino la fiabilidad, “pero la existencia de baterías de larga duración que son bastante pesadas las convierte en peligrosas si caen en zonas pobladas, además hay que considerar el aspecto climático, como fuertes vientos o lluvias”.

En opinión de ambos, los desafíos para el desarrollo de esta tecnología y su aplicación en todo el mundo son más bien de carácter legal. Bas comenta que, por ejemplo, en Francia existe una normativa que permite solamente drones civiles de recreación (no comerciales) de hasta 4 Kg. de peso y la obligación de utilizar paracaídas para la protección de las personas en tierra. “El proyecto de Amazón plantea paquetes de hasta 2 kg, lo que significa que el dron debe pesar unos 8 Kg. Por lo tanto, supera la norma francesa, lo que lo convierte en ilegal”. En EEUU, añade, “la realidad, si bien no es la misma, se ve confrontada a una falta de reglamentación y, por tanto, los Drones comerciales allí están prohibidos, pero se espera que la dirección de aviación civil adapte los reglamentos para comenzar poco a poco a desarrollar su utilización. Lo que no cambiará es la normativa en función de la seguridad, ya que la construcción y pilotaje de un dron comercial es de una mayor complejidad que los llamados Parrot o de entretención”.

Por su parte, Dans señala que España ha optado por la prohibición preventiva antes de que se legalice el uso de drones. De manera que si creas una compañía de este tipo con ánimo de lucro para ofrecer servicios como el control de cosechas, de plagas o la fotografía aérea como los que ya se están proporcionando en muchas partes del mundo, “hay que esperar a que te concedan un permiso porque toda la capa de aire encima de la tierra está regulada por las autoridades correspondientes y para obtener ese permiso hay que esperar a que se regule el sector”.

Así las cosas, la reglamentación en función de la fabricación, comercialización y utilización de estos aparatos, “son todavía primarias o inexistentes en diferentes partes del mundo y principalmente en América latina”, opina Bas. A pesar de ello, el profesor destaca que en Francia, por ejemplo, ya se han creado más de 350 empresas en lo que va de año y el 80% “son para eventos recreacionales y noticieros, muy pocos para la industria, ya que se requieren drones homologados, lo cual dificulta y encarece su fabricación y uso”.

Según explica Dans, esto último se debe a que “en cuanto aparece una tecnología que puede suponer una oportunidad de negocio se empieza a colonizar con diferentes ideas”, destaca. El desarrollo tendrá lugar porque las barreras de entrada para comprar y pilotar esos aparatos son bajas. “Primero se dará en forma de economía que al principio estará poco regulada y surgirán distintos nichos en función de necesidades. Habrá incluso usos no regulados, como el hacendado de la Pampa argentina que por su cuenta vigilará grandes áreas de tierra o la situación de su ganado”, prevé Dans.

Sin embargo, el profesor advierte que las autoridades tanto de España como de otros lugares deben adaptar la legislación a la tecnología rápidamente “porque si no se está perjudicando al tejido emprendedor y posibilitando que evolucione más en otros países que luego vienen a venderte una tecnología más desarrollada”.

El uso militar en América Latina

Esto es lo que ha ocurrido con los drones para uso militar que surcan los cielos de América latina desde hace más tiempo que los comerciales. La tecnología comienza su auge en el sector militar de Estados Unidos e Israel, “con el fin de llegar a zonas lejanas y de alto riesgo para naves y pilotos, y de esa manera no arriesgar la vida de éstos en exploración y combate”, explica Bas. Más tarde Israel vio que existía un gran mercado para comercializar estos drones en otros países, tanto con fines militares como otros, “debido a una necesidad latente y así llega a acuerdos con Brasil y Colombia para su venta. EEUU, por su parte, si bien tenía su propia tecnología desarrollada para combatir en Afganistán e Irak principalmente, no estaba dispuesto a venderla, debido sobre todo a cuestiones de alta seguridad”.

Los drones en la región comenzaron a circundar sus cielos de manera un poco más masiva recién a partir de 2009 cuando Brasil, a través de la empresa aeronautica local Embraer, compró dos drones marca Hermes 450 a Israel con el fin de combatir el crimen organizado, vigilar las fronteras e introducirse en las profundidades del Amazonas. Más tarde decidió adquirir a Israel otros 14 drones pero de marca IAI Heron a un costo cercano a los 400 millones de dólares para ser desplegados durante el Mundial de Fútbol 2014 y los Juegos Olímpicos del 2016.

Bas destaca que el mercado de drones en la región ha estado manejado curiosamente casi en su totalidad por la empresa israelí Elbit Systems la cual vendió su Hermes a Colombia. La también israelí Israel Aerospace Industries (IAI) vendió sus drones a Ecuador y también a Brasil por unos 500 millones de dólares entre 2005 y 2012. “Hoy en día, prácticamente todos los países latinoamericanos han trabajado para adquirir o inclusive fabricar ellos mismos este tipo de aparato, debido a sus bajos costos y a lo elevado de su versatilidad”, señala.

El profesor añade que las razones de su utilización son sumamente diversas y dependen de si son de orden civil o de defensa -militar y policial- y van desde la vigilancia de fronteras, la lucha contra el narcotráfico, la delincuencia común, la delincuencia organizada, observación y control de zonas de desastres de todo tipo, control de espectáculos públicos, hidrología, vigilancia de puentes, etc. En lo civil, está más relacionado con el esparcimientos, como filmaciones de espectáculos al aire libre, partidos de fútbol, carreras de autos o motos, etc., “publicidades de todo tipo que necesiten vistas aéreas de gran altitud o tomas llamadas de alto riesgo y que dan un efecto de vértigo. En definitiva, se utiliza mucho en donde hay posibilidad de concentraciones masivas de público”, asegura.

Bas destaca que los países que están más involucrados son Brasil, Colombia y Ecuador, “debido a sus conflictos con el crimen organizado y el narcotráfico. Los drones que utilizan son más bien de defensa y rastreo. Brasil y Colombia tienen grandes líneas fronterizas y bastantes permeables a la delincuencia, pero además se utilizan con fines científicos para llegar a zonas inaccesibles o de alto riesgo para pilotos y aeronaves de mayor porte”. En otros países como Chile, Uruguay y Argentina, los drones se utilizan en el monitoreo de fuentes hídricas, erupciones volcánicas, incendios o desastres naturales, así como en operativos de rescate, “aunque sus fuerzas armadas ya cuentan con este tipo de drones fabricados por ellos mismos, siendo Argentina el primer país en ha haberlo fabricado, pero cuyos usos se desconocen”.

Brasil es el país que tiene un papel más fundamental en la fabricación de drones a través de un consorcio entre Embraer y la israelí Elbit, quienes fueron los primeros que comenzaron a fabricarlo localmente, explica. Bas no descarta que este país se convierta en proveedor de sus drones en América latina, aprovechando su experiencia en el continente y la de la israelí que cuenta con la mayor parte del mercado.

Sin embargo, en América Latina hay numerosos retos a considerar. “En lo militar-policial, existen fronteras muy extensas, igualmente el tema del narcotráfico y el crímen organizado son temas muy candentes y de difícil resolución, por lo que el uso de estos drones facilitan la tarea, ya que tienen una versatilidad muy grande y son relativamente más económicos que una nave más tradicional. Al mismo tiempo, son más difíciles de descubrir”, enumera Bas.  En este sentido, “hay retos que no son menores y tienen que ver con lo ético y social, con los derechos a la vida privada, donde las personas pueden ver vulnerar el derecho a guardar su intimidad y su privacidad al ser filmadas sin consentimiento”, señala.

Desde el punto de vista tecnológico, él cree que los drones no tienen nada que demostrar en cuanto a su versatilidad y destreza, así como en estrategias de guerra, “ya que se economiza en pérdida de vidas humanas y se puede arriesgar más, al hacer vuelos más cercanos al blanco. Ese es el criterio militar en su uso más masivo. La persona que dirige el aparato, está a mucha distancia del objetivo y es como un videojuego, donde las pérdidas en vidas humanas, son menos consideradas desde lo ético y lo racional, si se puede hablar de racionalidad en una guerra”.

Por ejemplo, Colombia ha utilizado el ScanEagle para operaciones antiterroristas y proteger los conductos de petróleo que son atacados por grupos guerrilleros como las FARC. La policía de Brasil los utiliza para tener pruebas del tráfico de drogas y crímenes en Río de Janeiro. Perú los utiliza para combatir el narcotráfico en la selva amazónica, así como utilizar las cámara de alta resolución y descubrir sitios arqueológicos ocultos.

Definitivamente, concluye, “lo recreacional, la publicidad, noticieros, así como lo científico son puntos altamente explorables y explotables en esta parte del continente por las empresas que están comenzando a fabricarlos y comercializarlos”. El tiempo y los legisladores decidirán cómo y cuándo se establecerán los límites a su alcance.

Cómo citar a Universia Knowledge@Wharton

Close


Para uso personal:

Por favor, utilice las siguientes citas para las referencias de uso personal:

MLA

"Del uso militar al futuro comercial de los drones en América Latina." Universia Knowledge@Wharton. The Wharton School, University of Pennsylvania, [12 mayo, 2014]. Web. [22 August, 2019] <https://www.knowledgeatwharton.com.es/article/del-uso-militar-al-futuro-comercial-de-los-drones-en-america-latina/>

APA

Del uso militar al futuro comercial de los drones en América Latina. Universia Knowledge@Wharton (2014, mayo 12). Retrieved from https://www.knowledgeatwharton.com.es/article/del-uso-militar-al-futuro-comercial-de-los-drones-en-america-latina/

Chicago

"Del uso militar al futuro comercial de los drones en América Latina" Universia Knowledge@Wharton, [mayo 12, 2014].
Accessed [August 22, 2019]. [https://www.knowledgeatwharton.com.es/article/del-uso-militar-al-futuro-comercial-de-los-drones-en-america-latina/]


Para fines educativos/empresariales, utilice:

Por favor, póngase en contacto con nosotros para utilizar con otros propósitos artículos, podcast o videos a través de nuestro formulario de contacto para licencia de uso de contenido .

 

Join The Discussion

No Comments So Far