Gerentes chinos, los últimos en sumarse a la educación ejecutiva occidental

La economía china ha hecho enormes progresos en los últimos años y se ha convertido en la fábrica por excelencia de las multinacionales. Sus 1.300 millones de ciudadanos representan un mercado sin precedentes tanto para las empresas chinas como para las extranjeras.

A medida que las empresas chinas se interesan cada vez más en fortalecer su capacidad para competir en la economía global, se encuentran con un nuevo desafío: desarrollar experiencia internacional. Una manera de lograrlo es acudir a los programas Executive Education occidentales.

La educación empresarial a la que están acostumbrados los directivos del mundo desarrollado es un fenómeno relativamente reciente para las empresas en China. No fue hasta 1979 cuando China, bajo el liderazgo de Deng Xiaoping, dio los primeros pasos hacia el libre mercado.

Una persona con una visión a largo plazo sobre la participación de las multinacionales y las universidades occidentales en la coordinación de programas para los gerentes chinos es Denis Simon, director y vicepresidente de asuntos académicos del Levin Graduate Institute de la ciudad de Nueva York, perteneciente a la Universidad Estatal de Nueva York (SUNY). Simon, ex decano de la Lally School of Management and Technology del Rensselaer Polytechnic Institute, ha trabajado en programas de formación de ejecutivos chinos durante 25 años.

“A finales de los 80 y principios de los 90, AT&T, esperando caer en gracia en China, formó a 50 oficiales este país de nivel senior en áreas como la gestión y la tecnología en un programa de tres años de duración. Esto fue algo único”, recuerda Simon, que era un consultor de AT&T en ese momento. AT&T coordinó todo para que los oficiales chinos pasaran seis meses en el MIT de Harvard, además de un curso intensivo de seis meses en AT&T. “Fue un proyecto notable entrenar un grupo de líderes y globalizarlos antes de que la globalización fuera una palabra tan conocida como ahora. Muchos programas empezaron así”.

Al poco tiempo, la formación empresarial para ejecutivos (al igual que los estudiantes universitarios y graduados) empezó a crecer.

“En China, la formación empresarial empezó a mediados de los noventa”, asegura Hobbs Liu, director de Executive Education en el China Europe International Business School (CEIBS) en Shangai, que ofrece programas de MBA y de formación de ejecutivos y recibe financiación del Gobierno municipal de Shangai y la Unión Europea. “Fuimos los pioneros en introducir estudios empresariales occidentales en China”.

Cuestiones de gobierno en primer lugar

El mercado de Executive Education está prosperando hoy en día porque las empresas chinas tienen mucho que aprender para poder competir globalmente. “Los directivos chinos necesitan un poco de todo, desde estrategia hasta marketing y finanzas”, señala Liu, señalando que CEIBS ha colaborado con Wharton y otras principales escuelas de negocios en programas ejecutivos conjuntos. “Están sedientos”.

Sandhya Karpe, director de programas ejecutivos en el área de Executive Education de Wharton, que también gestiona relaciones con clientes importantes en India y China, coincide con este punto de vista. “La formación de directivos es un fenómeno relativamente reciente en China”, continúa, “y existe un cierto grado de entusiasmo alrededor de esto”. Al igual que Liu, señala que los directivos chinos están buscando formación en diferentes niveles. “Encontramos, en un nivel, la necesidad de programas funcionales, y en otro, programas para la alta dirección con el objetivo de satisfacer los desafíos de operar en un mercado global”, dice. “Las empresas chinas han tenido mucho éxito en su mercado. Pero si quieren expandirse fuera de sus fronteras, necesitan poder acceder a la gente que está haciendo negocios en todo el mundo”.

Karpe añade que los directivos chinos son conscientes de la necesidad de hacer cambios dentro de sus propias organizaciones y empezar a participar en programas ejecutivos cuanto antes. “Están dispuesto a asumir compromisos a largo plazo en términos de tiempo y recursos para poder avanzar rápidamente, en comparación con otros clientes procedentes de mercados emergentes”.

Por ejemplo, Wharton y CEIBS unieron sus fuerzas para lanzar, en septiembre de 2006, el programa de Gobierno Corporativo y Consejo de Administración, orientado a reforzar la capacidad de los ejecutivos de nivel senior y los miembros del consejo de empresas chinas a gestionar los desafíos de desarrollo sostenible a largo plazo.

“Nuestro objetivo es llegar a los consejeros delegados y miembros del consejo de las empresas chinas”, dice Liu de CEIBS. “Hay algunos problemas fundamentales (de gobierno) en China. Muchos de los problemas a los que se enfrentan las empresas- tanto las locales como las subsidiarias de las multinacionales- tienen su origen en el gobierno de los altos directivos. Intentamos combinar las mejores prácticas globales dentro del contexto empresarial chino y mostrar a los participantes los modelos de gobierno y su evolución en el contexto global. Hemos ofrecido este programa en solitario durante los últimos seis o siete años. Ésta es la primera vez que nos hemos unido con Wharton en este proyecto”.

Habilidades personales y nueva cocina

El Levin Institute ha diseñado un conjunto de programas para los gerentes chinos, incluyendo el China Executive Software Leadership Program de cuatro meses de duración. El instituto trae cerca de 25 ingenieros de software de China a Nueva York para formarlos sobre cómo hacer crecer una empresa de software global. Se pone el énfasis en gestión empresarial, liderazgo y la dinámica de la competencia en la industria de software global. Los participantes atienden a las sesiones sobre redacción y comunicación y aprenden acerca de los elementos clave que permiten hacer florecer la cultura empresarial de alta tecnología en Estados Unidos. Les llevamos a Bloomingdale´s para conocer el comercio de vestuario en el mundo empresarial occidental y les presentamos chefs de restaurantes donde pueden observar de primera mano la cocina americana y francesa.

“Ya cuentan con un buen conocimiento técnico y experiencia en software, pero ahora están desempeñando papeles directivos. En este programa se les enseña a interactuar con sus colegas de empresas tecnológicas de todo el mundo”, dice Simon. “La globalización y el liderazgo son una parte importante de esto. Estamos intentando que estas personas experimenten una transformación personal, que les permita abrir su mentalidad a nuevas posibilidades” para que pongan en práctica lo que han aprendido “cuando vuelvan a casa”.

Uno de los principales objetivos de este programa es proporcionar a los ingenieros de software las herramientas para liderar y dirigir personas, una tarea en la que normalmente no tienen experiencia, según explica Lin Wei, gerente de los programas chinos en el Levin Institute. “A veces, los estudiantes se convierten en gerentes de empresas de software, no porque elijan serlo, sino porque las empresas les dan más responsabilidad para gestionar el personal”, dice Wei. “No todo el mundo entiende cuáles son las responsabilidades de un gerente en una empresa de software”.

Desde que se inició el programa hace cuatro años, ha evolucionado para hacer frente a asuntos relacionados con el crecimiento personal de los participantes. En algunas ocasiones, los participantes descubrieron que no tienen el perfil para la gerencia. “Antes, no nos centrábamos en el desarrollo personal”, señala Wei. “Ahora, lo primero es ayudar los participantes a conocerse a sí mismos. Después de dos meses, si un estudiante me dice que no quiere ser manager, no hay problema. Hemos introducido el concepto de elegir”.

La participación de directivos chinos en programas de Executive Education donde interactúan con directivos no chinos está supervisada por dos agencias chinas del gobierno, según Simon. La Administración Estatal de Expertos Extranjeros, bajo el Consejo Estatal chino, se ocupa de traer expertos no chinos a China. Otra agencia, la Asociación China de intercambio internacional de personal, que también está afiliado con el Consejo Estatal chino, supervisa a los empleados chinos que salen del país para programas de formación y entrenamiento.

Por ejemplo, el programa Levin para ingenieros de software está patrocinado por el Consejo Estatal chino y la Administración Estatal de Expertos Extranjeros, según Simon. Está vinculada con el documento numero 18 del consejo estatal chino. Éste es el documento que el Consejo Estatal chino ha emitido respecto al software chino y la industria de circuitos integrados.

Frecuentemente, los programas para ejecutivos pueden satisfacer mejor las necesidades de los directivos chinos que un programa de MBA de dos años de duración, según Wei. Esto se debe en gran medida a que muchos directivos, especialmente las empresas de tecnología china, no pueden permitirse el lujo de estar fuera de sus puestos durante 24 meses. “Cuando estás en la industria de alta tecnología, se producen cambios cada día”, dice. “Si estás fuera del trabajo, pierdes contacto”.

En todos los programas que desarrolla, Wei enfatiza a los participantes que necesitan encontrar tiempo en sus vidas que les permita ampliar sus horizontes mediante un compromiso de aprendizaje a largo plazo. Muchos están tan ocupados en su trabajo que sus vidas se ven consumidas por crisis diarias, estrechando los parámetros de su visión. Wei recuerda que un participante en el programa para ingenieros de software estaba desilusionado con la finalización del curso porque había disfrutado del tiempo y la oportunidad para pensar, digerir nuevas ideas y compartir puntos de vista con otros.

“Fue un piropo”, dice Wei. “Requiere mucho esfuerzo que adquieran el hábito de pensar. Yo siempre le digo a los estudiantes: como gerentes, debéis entender que tenéis la posibilidad de mejorar la vida de otras personas”. A veces es muy conmovedor. Como adulto, no tienes tiempo para hacer amigos. Al estar juntos durante 16 semanas, los estudiantes se encuentran con que se han hecho amigos de personas de otras partes de China. Y es un periodo de tiempo para pensar acerca de sus vidas. Siempre se concentran en las mejores prácticas: Cómo se hace esto. Pero sin preguntar por qué se hace así, no creo que nunca lleguen a hacer cambios dramáticos. Les pedimos que abran sus horizontes. La mayoría son ingenieros que nunca han leído sobre historia o temas similares”.

Comprendiendo a Citigroup

¿Cuál es el futuro de los programas ejecutivos para directivos chinos?

Liu de CEIBS asegura que la demanda de este tipo de programas está creciendo rápidamente, con CEIBS formando a cerca de 8.000 directivos al año en programas a medida y abiertos. Además, señala que la mayoría de los chinos continua solicitando programas ejecutivos que abarquen temas generales como gestión, finanzas y marketing. Pero, cada vez más, han empezado a solicitar programas sobre industrias específicas, como el software, la sanidad y telecomunicaciones.

Para cursos como el programa de gobierno corporativo y consejo de administración, los participantes chinos “no esperan que les proporcionemos contenido adaptado a China”, según explica Karpe de Wharton. “No quieren que les enseñemos cómo funcionan los bancos chinos en China. Quieren entender como las empresas globales, como Citigroup, funcionan. Aspiran a convertirse en jugadores globales. Lo que buscan de nosotros es cómo otras empresas han tenido éxito en el extranjero, cómo sus empresas pueden integrarse en la economía global, qué es lo esperan sus clientes en el extranjero de ellos y cuáles son los patrones globales”.

El programa de Executive Education de Wharton funciona en China desde 2004 y tiene una oficina en Shangai, según Karpe. A algunos participantes les gusta visitar Wharton para participar en las actividades de un campus de la Ivy League (asociación de universidades del nordeste de EEUU de elevada posición académica y prestigio social) y tener contacto con la manera en que funcionan las empresas, señala Karpe. Además del contenido académico, se solicitan actividades culturales. En otros programas, los profesores de Wharton viajan a China. “Trabajamos con los dos modelos”, dice Karpe. “Nos adaptamos a lo que pida el cliente”.

Entre otras cosas, Wharton ha desarrollado programas para funcionarios en el Gobierno municipal de Shangai y para ejecutivos de China Minsheng Banking Corp. Wharton, en colaboración con INSEAD, en Francia, y la Cheung Kong Graduate School of Business, en Pekín, también ha desarrollado un programa para consejeros delegados chinos.

Karpe señala que empresas públicas en China están mostrando mucho interés en programas de Executive Education. “Existen unas ganas tremendas de entender cómo las empresas funcionan en el extranjero”, dice. “Se han dado cuenta de que tienen mucho que aprender”.

Cómo citar a Universia Knowledge@Wharton

Close


Para uso personal:

Por favor, utilice las siguientes citas para las referencias de uso personal:

MLA

"Gerentes chinos, los últimos en sumarse a la educación ejecutiva occidental." Universia Knowledge@Wharton. The Wharton School, University of Pennsylvania, [29 noviembre, 2006]. Web. [17 December, 2018] <https://www.knowledgeatwharton.com.es/article/gerentes-chinos-los-ultimos-en-sumarse-a-la-educacion-ejecutiva-occidental/>

APA

Gerentes chinos, los últimos en sumarse a la educación ejecutiva occidental. Universia Knowledge@Wharton (2006, noviembre 29). Retrieved from https://www.knowledgeatwharton.com.es/article/gerentes-chinos-los-ultimos-en-sumarse-a-la-educacion-ejecutiva-occidental/

Chicago

"Gerentes chinos, los últimos en sumarse a la educación ejecutiva occidental" Universia Knowledge@Wharton, [noviembre 29, 2006].
Accessed [December 17, 2018]. [https://www.knowledgeatwharton.com.es/article/gerentes-chinos-los-ultimos-en-sumarse-a-la-educacion-ejecutiva-occidental/]


Para fines educativos/empresariales, utilice:

Por favor, póngase en contacto con nosotros para utilizar con otros propósitos artículos, podcast o videos a través de nuestro formulario de contacto para licencia de uso de contenido .

 

Join The Discussion

No Comments So Far