Las empresas de tecnologías piden la mano a las consultoras

La consultoras se han quedado solteras. Tras su divorcio de las firmas de auditoría, debido al ‘caso Andersen’, las firmas de servicios están intentando rediseñar su futuro. Las compañías de tecnología no han perdido el tiempo y han sido las primeras en pedirles la mano. La compra de PWC Consulting, la división de consultoría de PricewaterhouseCoopers, por parte de IBM ha sido el primer matrimonio del sector. Un ejemplo que, en opinión de los expertos, seguirán el resto de compañías. Las cartas están echadas. Ahora, la apuesta es acertar con los futuros matrimonios.

 

La mejor posicionada parece Hewlett-Packard. La empresa dirigida por Carly Fiorina ya intentó dar el salto al mundo consultor hace tres años, cuando lanzó una oferta de dieciocho mil millones de euros sobre PWC Consulting. La operación parecía prácticamente cerrada pero, en el último momento, se vino atrás. En noviembre de 2000, Fiorina puso el punto y final a la operación después de que la compañía tecnológica se desplomara en bolsa por no cumplir los beneficios previstos para el cuarto trimestre. Unas semanas antes, la presidenta y consejera delegada de HP había advertido que no compraría la división de consultoría de PwC a menos que se rebajara el precio de la compra.

 

La rebaja se cumplió, pero dos años más tarde y con el eterno rival como beneficiado. El pasado 31 de julio, IBM adquirió la consultora por 3.500 millones de dólares, una cantidad cinco veces inferior a la ofrecida por HP. La noticia dio la voz de alarma en el sector. Por una parte, los fabricantes vieron como el líder del mercado les había vuelto a tomar la delantera. Por otro lado, las consultoras hacían apuestas sobre quién iba a ser la siguiente en recibir una jugosa oferta por perder su independencia. Para colmo, por aquel entonces, la consultoría atravesaba una de sus horas más duras.

 

La implicación de Andersen en el escándalo Enron, compañía eléctrica estadounidense que presentó suspensión de pagos y dio el pistoletazo de salida a una larga serie de escándalos empresariales, culminó con la desaparición de la firma, que facturaba 9.340millones de dólares. Andersen era la empresa responsable tanto de la auditoría como de la consultoría de Enron. Esta duplicidad de servicios despertó el viejo fantasma de los conflictos de interés. Desde algunos sectores se cuestionaba si la empresa encargada de revisar las cuentas de una compañía podía ser imparcial si la consultora encargada de implantar el programa contable de esas mismas cuentas era su socio.

 

El debate generado llevó a los legisladores de todo el mundo a plantearse la necesidad de separar las empresas de consultoría y auditoría. EEUU tomó la iniciativa con la polémica ley Sarbanes-Oxley, que establece nueve tipos de incompatibilidades. “Esta ley es muy interesante porque ha marcado un punto y aparte en el sector que está obligando a las compañías ha rediseñar sus estrategias”, asegura Rafael Garralda, profesor del Instituto de Empresa. “El gran tirón de las Big Five –las cinco mayores auditoras- era la implantación de sistemas. Un negocio que tanto las leyes como el mercado les está obligando a separar”, añade Garralda.

 

Para colmo de males, el cambio de las reglas de juego ha llegado en un momento especialmente delicado para las consultoras. La recesión económica ha llevado a las empresas a ajustarse el cinturón y reducir sus contratos de consultoría. Eric Weber, profesor del departamento de Contabilidad y Control del IESE y director del MBA y Global MBA, asegura que este entorno favorece la aparición de firmas pequeñas. “Son más competitivas en precios. Además, como ahora no hay grandes contratos, todas las compañías tienen que luchar por los pequeños y bajar los precios para poder firmar el acuerdo”.

 

En el último año, los precios de la consultoría han caído en torno a un veinte por ciento, según datos de las compañías. “En época de vacas flacas, las grandes consultoras saben que son las únicas capaces de hacer frente a los mayores proyectos y, por tanto, pueden elevar las condiciones –explica Weber -. Pero, cuando el mercado se debilita y sólo hay pequeños contratos, tienen que rebajar sus expectativas y competir en niveles más bajos”.

 

Comprender el entorno

El profesor del departamento de Contabilidad y Control del IESE considera que “para comprender bien el momento que vive actualmente la consultoría hay que tener en cuenta tres aspectos. Por una parte, la coyuntura económica, con lo que las empresas están reduciendo mucho los contratos de servicios de consultoría. Por otro lado, las presiones para desligar la auditoría de la consultoría, que está llevando a las compañías ha comprar estos servicios a dos firmas distintas para evitar pillarse los dedos. Y, por último, está el interés de las compañías tecnológicas”.

 

IBM, HP, Fujitsu, EDS y Dell han reconocido en reiteradas ocasiones su interés por embarcarse en el negocio de los servicios. Algunas, como IBM, Fujitsu o EDS han reforzado este interés adquiriendo una firma consultora. HP, por su parte, no para de olfatear posibles adquisiciones; mientras que Michael Dell, fundador y máximo directivo del segundo fabricante del mundo, está haciendo campaña de su negocio de servicios, donde emplea a ocho mil personas y genera 3.500 millones de dólares de ingresos. Casi la mitad de esta cifra procede de los servicios profesionales, en comparación con el diecisiete de hace dos años.

 

En opinión del profesor Weber, “el problema de los fabricantes es que han ido incrementado su oferta de consultoría y, ahora, se encuentran con que no saben integrar todas las soluciones que han implantado. Para eso necesitan un auténtico brazo consultor que les permita integrar todos los parches que han ido poniendo a los clientes”. Éste era el objetivo que perseguía IBM cuando adquirió PWC Consulting. Con la operación, el Gigante Azul consolidó su posición de liderazgo en el sector servicios, donde factura más de 36.000 millones de dólares. Además, esta área de negocio representa ya más del cuarenta por ciento de los ingresos de la compañía.

 

Según la firma de estudios IDC –International Documents and Presentations- muchas empresas están estudiando alianzas similares y se atreve a aventurar posibles matrimonios. HP parece la más adelantada. Tras su fallido intento de compra sobre PWC Consulting, IDC asegura que una buena opción habría sido la adquisición de Deloitte Consulting. Esta fusión habría dado lugar a la segunda compañía europea del sector con unas ventas anuales de 5.799 millones de dólares. Sin embargo, la operación es cada día más complicada debido a la decisión que tomó Deloitte, el pasado 31 de marzo, de no separar el negocio de consultoría.

 

“Cuando se recupere la economía va a haber más compras -asegura el profesor Weber-. Es clarísimo que el interés de los fabricantes de tecnología por las consultoras responde a una cuestión de margen. Los ordenadores, hoy en día, son una comodity: te enchufas a una red de servicios tecnológicos pero, donde realmente se genera riqueza es en los servicios. Por eso, las grandes empresas se están dirigiendo hacia este modelo de negocio”. El progresivo descenso de los márgenes del software y el hardware está llevando a los fabricantes a buscar nuevas fórmulas de ingresos. Además, el elevado número de competidores les está obligando a buscar la diferenciación no sólo en el producto, sino también en el servicio.

 

Este interés estratégico también se ha trasladado al mercado, donde cualquier rumor sobre una posible alianza hace bailar el valor de la acción. Un ejemplo fue lo que le sucedió a EDS el pasado 22 de noviembre, cuando cerró con un alza del 7,8 por ciento ante los rumores de que podría ser comprada por IBM. EDS es una de las pocas empresas de tecnología que ya cuenta con un brazo consultor, desde que hace tres años adquiriera AT Kearney, una de las firmas líderes en consultoría estratégica. Sin embargo, la burbuja tecnológica y la recesión económica le han obligado a realizar importantes ajustes en su plantilla y, el pasado ejercicio, sus resultados cayeron un 18,12 por ciento, hasta 1.116 millones de euros. “EDS se puso a la cabeza del sector al comprar AT Kearney”, destaca Weber. Como él, la japonesa Fujitsu también está presente en el mundo consultor a través de DMR Consulting.

 

Pero son muchas las firmas, o cartas, sobre la mesa. BearingPoint, nacida de la fusión de KCIN con la división de consultoría de Andersen, es uno de los nombres que no para de sonar en el parqué. Dispuesta a seguir siendo una consultora generalista muy enfocada al negocio, su tamaño –factura tres mil millones de dólares- se queda pequeño en comparación con IBM, Accenture o Cap Gemini-Ernst & Young. Esta última, por su parte, acaba de poner fin a dos años de reconversión tras la compra de la división de consultoría de Ernst & Young. Con esta operación, la compañía, que factura 8.400 millones de dólares y contaba con un marcado perfil tecnológico, quería ganar un brazo estratégico, de negocio, que le aportara un mayor enfoque consultor. Pero sus sueños de grandeza pueden quedar barridos por la entrada de los grandes fabricantes.

 

Entre estos podría encontrarse Dell. Considerada una de las empresas más estables del mundo de los ordenadores, IDC asegura que podría cerrar una operación de éxito si comprara Getronics, consultora europea que está sumida en una profunda crisis económica.

 

Joaquín Garralda resumen la estrategia que están siguiendo las empresas con una sencilla frase: “Ya nadie quiere decir que implantan servicios informáticos, sino soluciones”. Un negocio mucho más jugoso que ha encontrado en el outsourcing su pulmón para alcanzar la rentabilidad. Un negocio que, en opinión del profesor Weber, responde a la perfección a los nuevos retos del mercado. “A la velocidad que está cambiando la tecnología, cada vez tiene menos sentido hacer grandes inversiones en equipos esperando amortizarlo en diez años. El outsourcing, en cambio, tiene la gran ventaja de que convierte costes fijos en variables”. De este modo, las empresas no están expuestas a que los cambios tecnológicos impacten en su cuenta de resultados.

 

Según la firma de análisis Gartner, el outsourcing es la línea de negocio que más crecerá en los próximos años, con unos incrementos en torno al veinte por ciento. Estas perspectivas pueden ser las que animen a Microsoft a hacerse con Accenture, la mayor consultora independiente del mundo con unas ventas de 11.570 millones de dólares. IDC asegura que esta alianza permitiría al grupo presidido por Bill Gates dar el salto definitivo al mercado de las empresas ya que, actualmente, la mayor parte de su negocio radica en los hogares. Las compras que llevó a cabo sobre Great Plains y Navision son, en opinión de IDC, un claro ejemplo del interés de la compañía por desarrollarse en el mundo de las empresas. Además, esta posible unión daría lugar a la quinta compañía de Tecnologías de la Información (IT).

 

Superar el bache

Pero, por el momento, parece que la posible ola de fusiones tendrá que esperar. La principal razón es que tanto los fabricantes como las consultoras han sufrido de manera especial el desplome de la burbuja tecnológica y la debilidad económica. Los primeros, hicieron fuertes inversiones en nuevas tecnologías que terminaron lastrando sus resultados. Los segundos se dejaron llevar por la euforia de Internet y luego han pagado las consecuencias con excedentes de plantilla, caídas de precios y reducciones de los márgenes.

 

“En el año 2000, en plena burbuja puntocom, las consultoras tenían verdaderos problemas para contratar y retener personal”, recuerda Weber. “Esta situación volverá a reproducirse cuando se reactive el mercado. De hecho, las firmas no han dejado de contratar personal nuevo porque saben que, en cuanto se levante la economía, va a dispararse la demanda y van a necesitar estas preparados”. El profesor del IESE no habla de recuperación del negocio, “sino de un auténtico boom. Hoy las empresas tienen parados los grandes proyectos porque prefieren ser cautas. Pero no pueden estar mucho tiempo sin invertir porque pierden competitividad”. Ante esta coyuntura, Weber augura que “el mercado no puede esperar mucho más de un año y medio”.

 

Entonces, además, volverá a producirse un nuevo boom tecnológico. “Después de dos años difíciles, las compañías de Internet están empezando a recoger frutos y demostrar que pueden ser rentables. Esto va a hacer que, en cuanto las compañías vuelvan a invertir, lo hagan con gran fuerza en el campo de las nuevas tecnologías. Y las consultoras estarán allí para absorber la demanda”, anticipa Weber.

 

Estas señales serán las que llevarán a los fabricantes de tecnología a apretar el acelerador. “Hay que tener en cuenta que, de los tres factores comentados al principio, hay uno que responden a los ciclos: la caída de los contratos por la coyuntura económica. Pero ahora nos encontramos ante nuevo panorama”. El profesor del IESE se refiere a la consolidación del sector tras el divorcio de la consultoría. Un futuro donde, tanto la venta como la contratación de los servicios, cambiará radicalmente.

 

“Se irá más allá del outsourcing. Es lo que algunos expertos ya denominan como e-utilities”, destaca Weber. “Los servicios de consultoría y tecnología terminarán confluyendo en un nuevo modelo de negocio similar a cómo ahora conocemos la telefonía. Te tarifarán por el uso que haces de la línea telefónica, no por el teléfono”.

Cómo citar a Universia Knowledge@Wharton

Close


Para uso personal:

Por favor, utilice las siguientes citas para las referencias de uso personal:

MLA

"Las empresas de tecnologías piden la mano a las consultoras." Universia Knowledge@Wharton. The Wharton School, University of Pennsylvania, [18 junio, 2003]. Web. [07 May, 2021] <https://www.knowledgeatwharton.com.es/article/las-empresas-de-tecnologias-piden-la-mano-a-las-consultoras/>

APA

Las empresas de tecnologías piden la mano a las consultoras. Universia Knowledge@Wharton (2003, junio 18). Retrieved from https://www.knowledgeatwharton.com.es/article/las-empresas-de-tecnologias-piden-la-mano-a-las-consultoras/

Chicago

"Las empresas de tecnologías piden la mano a las consultoras" Universia Knowledge@Wharton, [junio 18, 2003].
Accessed [May 07, 2021]. [https://www.knowledgeatwharton.com.es/article/las-empresas-de-tecnologias-piden-la-mano-a-las-consultoras/]


Para fines educativos/empresariales, utilice:

Por favor, póngase en contacto con nosotros para utilizar con otros propósitos artículos, podcast o videos a través de nuestro formulario de contacto para licencia de uso de contenido .

 

Join The Discussion

No Comments So Far