Los posibles errores y riesgos de hacer negocios en Cuba

La ventaja de ser pionero en un mercado no garantizará el éxito de las empresas americanas que quieran hacer negocios en Cuba. Podría, incluso, significar el desastre si las empresas no están preparadas para el riesgo.

Con Cuba a punto de abrir sus puertas a la inversión procedente de EEUU, las empresas podrían caer en la tentación de meterse en esta aventura sin haber tomado precauciones.

Pero la ventaja de ser pionero en un mercado no garantizará el éxito, de hecho, según un grupo de expertos de gestión de riesgo que hablaron en la reciente cumbre denominada Cuba Opportunity Summit, podría significar el desastre si las empresas no disponen de programas de conformidad consolidados.

“Como en cualquier mercado emergente o cualquier nuevo mercado en que una empresa quiera entrar, siempre hay oportunidades y amenazas”, dijo Glenn Ware, socio y líder del grupo de práctica anticorrupción, inteligencia corporativa y gestión de amenaza estratégica en PwC. “Por ejemplo, hay cuestiones laborales, políticas, riesgos de corrupción y típicos de la cadena de proveedores”.

Ware hizo estos comentarios durante una entrevista en el programa de Knowledge@Wharton Wharton Business Radio on SiriusXM channel 111. El también fue el encargado de moderar un panel sobre el tema durante la Cumbre sobre Cuba que contó con la participación de Natalia Shehadeh, directora de conformidad de Weatherford; Raj Chatterjee, director de riesgo de Tishman Speyer, y William Jacobson, socio del bufete Orrick y ex asistente jefe de la sección de fraudes del Departamento de Justicia de EEUU. La conferencia fue organizada por Knowledge@Wharton, The Lauder Institute de Wharton y Momentum Event Group.

“Son las personas [en el espacio de riesgo y la conformidad] las que sacan a relucir la noción de las desventajas de ser pionero”, dijo Chatterjee. “Es preciso deliberar y ser determinado al hacer la aproximación. Es peor si vas allí, te metes en problemas y te tropiezas. Sería preferible prescindir de ciertas ventajas… antes de entrar”.

El primer paso

A medida que las empresas consideran el posible fin del embargo con Cuba, el liderazgo necesita diseñar un plan detallado para entrar en el mercado. ¿Debería una empresa establecer sus operaciones en el país sola? ¿O necesita buscar un socio que ya esté establecido?

“Quizás haya una empresa, una pequeña empresa que ya está operando en el país desde hace un tiempo”, señaló Ware. La compañía entrante se beneficia porque su socio ya ha superado muchos de los obstáculos de montar un negocio, añadió, y la otra empresa también saldría ganando porque la compañía entrante puede ayudarla a adquirir escala.

Pero antes de escoger el socio adecuado, las empresas necesitan examinar con detalle el perfil de riesgo del posible socio, dijeron los panelistas. Además, el liderazgo debe siempre contar con un plan que revalúe constantemente la asociación y sus actividades.

“La mayoría de las empresas americanas no tiene ninguna relación con los cubanos de la isla”, dijo Chatterjee. “Así que realmente hay que sentirse cómodo comprometiéndose con alguien y no juntarse con la primera persona que uno se encuentre”.

Jacobson señaló que las empresas americanas que quieran hacer negocios en Cuba tendrán que evaluar y emplear proveedores externos para lidiar, por ejemplo, con cuestiones aduaneras y la obtención de visas de trabajo, dos áreas donde “campa la corrupción” en muchas partes del mundo. “No sólo hay que preocuparse de los reguladores de EEUU ; los bancos de desarrollo, que operan en varios niveles, así como sus regulaciones, tienen implicaciones enormes para las empresas”, señaló Jacobson. “Ellos pueden dejarle totalmente sin su negocio”.

Si se elimina el embargo, el Gobierno de EEUU y los grupos de desarrollo nacionales e internacionales animarán con toda probabilidad a las empresas de EEUU a explorar oportunidades de negocio en el mercado cubano, pero Jacobson y Chatterjee alertaron de que las empresas no deberían aceptarlo como un sello de aprobación para actuar de forma más rápida y relajarse en la conformidad. “No hay ningún tipo de inmunidad solo porque un banco o el Gobierno de EEUU lo esté fomentando”, dijo Jacobson.

Además de evaluar el riesgo de los posibles socios o proveedores, las empresas deberían también hacer una evaluación interna, dijo Shehadeh. “Las empresas tienen una memoria muy corta, al contrario que los gobiernos”, señaló. “Las empresas necesitan valorar si tienen algunas cuentas pendientes. Si ha hecho negocios con Cuba en el pasado, quizás abandonara el país, o dejara algunos trabajadores desempleados cuando se marchó, o quizás dejara algunas deudas”.

Un enfoque reflexivo acerca de los temas sobre riesgo y cumplimiento de las normas también consiste en probar al Gobierno cubano que es el tipo de empresa que las autoridades quieren que opere allí, señaló Shehadeh. “Hacerlo bien desde el principio es cómo lograr ventaja competitiva”, dijo. “No quedan muchos mercados emergentes hoy en día”.

Riesgo frente a recompensa

Cuánto riesgo está dispuesto a asumir una empresa es algo que se reflejará en lo rápido que sea capaz de adquirir escala en un nuevo mercado como Cuba. Algunas empresas operan en mercados de alto riesgo en segmentos de elevada conformidad regulatoria y les va muy bien, señaló Ware. “Algunos de los aspectos clave de eso son: ¿hay una gran demanda? ¿Es el producto único, de manera que la empresa pueda asegurar que sus medidas correctivas, sus controles, responderán a las demandas de riesgo que puede que se encuentren?” Muchos servicios de valor que son muy demandados y que la sociedad civil necesita pueden obtener muy buenos resultados en mercados de alto riesgo”.

Mientras el mercado cubano no ha tenido contacto con EEUU durante décadas, ya hay países que están haciendo negocios allí. “Algo que yo le preguntaría a cualquiera que trate de hacer negocios en un mercado nuevo es: ¿tu competencia allí, está teniendo éxito? ¿Hay una cuota de mercado que se pueda conquistar?”, dijo Ware. “Si el mercado está muy saturado, eso significa que tendrás que robarle mercado a un competidor. ¿Cómo lo vas a hacer?

Jacobson señaló que las empresas cubanas puede que no estén preparadas para la cantidad de preocupaciones y limitaciones que las empresas de EEUU pondrán sobre la mesa. “Piense en todos los países que hicieron negocios en el mercado cubano: Rusia, China y Venezuela. esos no son países con las mejores prácticas comerciales”, dijo. “Odio los estereotipos, pero sabemos que es así. Y ese es el problema para las empresas de EEUU que tendrán que jugar en conformidad con un conjunto diferente de normas”.

Ware señaló que mientras el mercado cubano presenta algunos desafíos únicos, hay gran cantidad de aspectos de los procesos de revisión legal que son los mismos sin importar el país en el que se quiera entrar. “La parte que es igual es que hay que valorar todos esos elementos”, dijo. “Cuando estás entrando en un mercado nuevo, obviamente conoces tu producto. Quieres saber qué apetito hay para ese producto, la demanda, quiénes son los compradores. Y después se informa del riesgo y de las amenazas”.

Otra cosa importante, añadió Ware, es que las empresas cuenten con una estrategia de salida si las cosas salen mal. “Puede que las cosas no salgan como pensaba: ¿y ahora qué?”

Ware dijo que lo que domina el riesgo hoy en día no es solo las empresas que entran en nuevos mercados, sino las leyes regulatorias federales, como el Foreign Corrupt Practices Act. Como los violadores se enfrentan a multas que rondan los millones de dólares, muchos líderes están muy motivados en el sentido de dirigir sus fondos de tal manera que su empresa jamás sea destinataria de las multas.

“Las empresas que operan de forma rutinaria en los mercados internacionales consiguen alcanzar el equilibrio. Lo que preocupa son los nuevos jugadores”, señaló Ware. “Las empresas que tienen mucho éxito a nivel doméstico son conscientes de que tienen que mirar a nuevos mercados. Pero, ellas tal vez no cuenten con el equilibrio necesario para ello. Empresas pequeñas y medianas que quizás tengan un producto excelente que podría funcionar en un mercado específico puede que no tengan el dinero disponible para hacerlo”.

Los panelistas señalaron que necesitan valorar el riesgo en Cuba y en todos los mercados del mundo de forma constante, no es algo que se puede hacer y dejar de lado cuando la empresa abre sus operaciones en un nuevo lugar. Al principio, sin embargo, establecer la dirección adecuada puede depender de sólo una persona.

“Se sorprenderían acerca de cómo solo se necesita una persona con el mensaje adecuado para mirar a su homólogo del Gobierno y decir: ‘así es cómo hacemos negocios’”, señaló Shehadeh. “No hace falta un equipo enorme si puedes conseguir esa intensidad en el mensaje de la persona que va a ser la primera en poner un pie sobre el terreno”.

Cómo citar a Universia Knowledge@Wharton

Close


Para uso personal:

Por favor, utilice las siguientes citas para las referencias de uso personal:

MLA

"Los posibles errores y riesgos de hacer negocios en Cuba." Universia Knowledge@Wharton. The Wharton School, University of Pennsylvania, [22 abril, 2015]. Web. [01 October, 2020] <https://www.knowledgeatwharton.com.es/article/los-riesgos-y-posibles-errores-de-hacer-negocios-en-cuba/>

APA

Los posibles errores y riesgos de hacer negocios en Cuba. Universia Knowledge@Wharton (2015, abril 22). Retrieved from https://www.knowledgeatwharton.com.es/article/los-riesgos-y-posibles-errores-de-hacer-negocios-en-cuba/

Chicago

"Los posibles errores y riesgos de hacer negocios en Cuba" Universia Knowledge@Wharton, [abril 22, 2015].
Accessed [October 01, 2020]. [https://www.knowledgeatwharton.com.es/article/los-riesgos-y-posibles-errores-de-hacer-negocios-en-cuba/]


Para fines educativos/empresariales, utilice:

Por favor, póngase en contacto con nosotros para utilizar con otros propósitos artículos, podcast o videos a través de nuestro formulario de contacto para licencia de uso de contenido .

 

Join The Discussion

No Comments So Far