La música en la era digital, según Andreas Weigend

La era digital ha revolucionado el ocio hasta un punto inimaginable desde hace tan sólo unos años. En poco tiempo, se han arrinconado dispositivos como el vídeo o las cámaras de fotos tradicionales de carrete. Hoy, ver películas de DVD, tomar fotos digitales o escuchar música descargada de Internet mediante un reproductor que lee mp3 se ha convertido en algo habitual para millones de personas en todo el mundo. La convergencia tecnológica es ya una realidad y es la culpable de productos como la videoconsola Xbox 360 de Microsoft, que sirve al mismo tiempo para jugar, ver películas en DVD, visualizar fotos tomadas con una cámara digital, realizar videoconferencia a través de un chat de Internet y navegar por la red… Y todo, cómodamente sentado en el salón de casa.

 

Al mismo tiempo, esta revolución digital está cambiando modelos de negocio. Sin ir más lejos, la industria discográfica sufre desde hace años una tremenda crisis motivada, en parte, por su incapacidad para adaptarse a los nuevos tiempos. Cada vez se vende menos música grabada;  no sólo por la piratería, sino también porque la era digital ha cambiado la forma de consumir música. Los jóvenes no quieren comprar un CD completo para descubrir después que sólo disfrutan de un par de canciones. Es más cómodo descargarse la música de Internet y escucharla desde un pequeño reproductor que permite llevar cientos de canciones allí donde uno vaya.

 

Ha tenido que ser una empresa informática como Apple la que, mediante su servicio de descarga iTunes, demostrara que es posible comercializar música a través de la red. En Europa, donde la compañía opera en 17 países, ya ha alcanzado el hito de cien millones de canciones vendidas de forma legal, año y medio después de su llegada al Viejo Continente.

 

El ocio en el bolsillo

“Cuando viajo, llevo todo mi mundo digital conmigo. Este es un cambio radical en la forma de disfrutar del ocio. Cuando era estudiante, hubiera necesitado un millón de euros en disco duro para guardar todo este contenido”, explica Andreas Weigend, director de Estrategia de MusicStrands, una empresa fundada por el español Francisco Martínez en el seno del Instituto de Inteligencia Artificial (IIIA) del Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) en Barcelona. MusicStrands es uno de los máximos exponentes de la nueva era de Internet (bautizada como Web 2.0) porque aplica la inteligencia artificial para recomendar música en la red.

 

Andreas Weigend, que hasta hace unos meses era el director científico de la cibertienda Amazon, es uno de los grandes expertos mundiales en tecnologías de recomendación. Weigend también fue el cofundador de MoodLogic, que según una votación del portal especializado en tecnología Cnet es uno de los mejores organizadores musicales, softwares que ayudan al usuario a organizar sus descargas de música mp3. Además, es profesor visitante en la Universidad de Stanford, donde imparte clases sobre minería de datos y comercio electrónico.

 

Amazon consiguió impulsar sus ventas un 20% cuando aplicó estas fórmulas de recomendación. En el caso de la ciberlibrería, el procedimiento es sencillo. El cliente que se interesa por un determinado libro puede conocer qué otros títulos compraron usuarios que también adquirieron ese mismo libro. MusicStrands va un paso más allá. Utilizando técnicas de inteligencia artificial, facilita a los usuarios descubrir nuevas canciones que les pueden gustar acorde con sus actuales preferencias. La idea es decodificar el gusto musical en base al análisis del ADN de la música. Si se analizan las preferencias de muchos individuos se pueden encontrar patrones para hacer recomendaciones. Es decir, que la compañía automatiza las recomendaciones musicales mediante el análisis de las pautas de consumo que ofrecen las listas de reproducción que los usuarios crean en la plataforma.

La revolución de Internet 2.0

En este mundo digital, cada vez es más fácil crear contenido. De ahí la necesidad de nuevas herramientas que permitan, de manera sencilla, gestionar y descubrir nuevas experiencias. Esta es una de las novedades de la segunda era de Internet, denominada Web 2.0. Es un salto respecto a la revolución que en su momento trajo Google, según Weigend.

El buscador resolvió la necesidad de encontrar información en el mar de contenidos de Internet. “Ahora, en la Web 2.0, no sólo tenemos el contenido creado por otros, sino también una comunidad activa que lo genera. Además, es necesario crear otras categorías de clasificación”, explica Weigend. Por ejemplo, en el caso de la música, una búsqueda tipo Google sólo permite encontrar piezas musicales por criterios como autor, año, título de la canciones, estilo…

 

Una de las consecuencias de la revolución digital es que otorga más poder de decisión al usuario. Uno de los fenómenos más generalizados es el de los blogs, o cuadernos de bitácora, que en pocos años han dejado de ser una moda para convertirse en una tendencia de la era Internet. Hay millones de cuadernos de bitácoras en la red, hasta el punto de que se estima que cada segundo alguien crea un nuevo weblog en el ciberespacio. Cualquiera puede tener el suyo propio gracias a la existencia de herramientas de publicación muy sencillas de utilizar. Hoy, algunos bloggers han logrado atraer un público fiel que sigue día a día sus cuadernos, sin duda una llamada de atención a los medios de comunicación tradicionales.

 

También hay una revolución en la industria musical. Hoy, estamos acostumbrados a que las discográficas tengan la llave del poder. Una canción se convierte en éxito porque los sellos así lo determinan. “Como individuos tenemos poca capacidad para descubrir nuevos contenidos, porque la industria ya ha decidido qué va a ser un hit. Pero, gracias a la era digital, ahora las discográficas están perdiendo el control, que está llegando a la calle”, apunta Weigend. En su opinión, esta transformación tendrá un gran efecto en el mundo de los negocios. “En el pasado, el dinero en esta industria era para los grandes sellos discográficos, que tenían en sus manos determinar qué era y qué no era un éxito. En el futuro, el negocio estará en manos de los que provean la capacidad de descubrimiento de contenidos”, explica Weigend.

 

En 2010, el 25% de las ventas digitales de música procederán de recomendaciones online entre amigos y conocidos, a través de soluciones como MusicStrands, según la investigación de la consultora Gartner y del Berkman Centre for Internet and Society (Harvard Law School). El compartir gustos musicales con otras personas se ha convertido en el motor del negocio de la música online y está democratizando la cultura, anota el estudio. Los usuarios de música encuestados dicen que la posibilidad de compartir música con otros es un factor fundamental a la hora de elegir uno de estos servicios. Un tercio están interesados en tecnologías que les permiten descubrir y recomendar música. De hecho, uno de cada diez entrevistados asegura que se rige por estas sugerencias a la hora de comprar. “Los sellos discográficos y los artistas deberían investigar la dinámica de los sitios con listas de reproducción y otras aplicaciones, para ver cómo pueden ser utilizadas para rediseñar sus estrategias de márketing y promoción”, dice Mike McGuire, analista de Gartner.

 

Nuevo contenido

 

Porque, además, estas herramientas permiten conocer nueva música de gente que no tiene por qué ser famosa. Una de las consecuencias de la revolución digital es que ahora es mucho más fácil crear contenidos. Por ejemplo, por unos pocos cientos de euros se puede hacer música y darla a conocer a través de Internet. “La revolución digital beneficia a los consumidores y también a gente con talento que hasta ahora podía quedar fuera debido al engranaje de la industria. Los blogs son un ejemplo de cómo estas personas pueden captar la atención de cientos de miles de usuarios a través de sus cuadernos en Internet. En la música pasará lo mismo”, vaticina Weigend.

 

En su opinión, las compañías que están mejor situadas para esta nueva era son las que están más cerca del consumidor. “Los operadores de móviles serán uno de los ganadores. El móvil lo llevas siempre contigo y sabe mucho sobre ti. Por ejemplo, puede saber de forma automática si quieres escuchar música, y de qué tipo, en un momento dado en función de la agenda que llevas en el terminal”. En su opinión, el enorme potencial de combinar movilidad y conectividad permitirá al usuario acceder a la música y al contenido digital de la industria del entretenimiento desde cualquier sitio. En este sentido, MusicStrands ha desarrollado una tecnología para móvil que permitirá al usuario sincronizar el teléfono móvil y el PC e intercambiar información entre los dos dispositivos.

 

En esta era digital, algunas personas pueden sentir el peso de la sobreabundancia de información. Pero la propia revolución genera las herramientas para salir del atolladero. Por ejemplo, motores de búsqueda. O, en esta nueva era, sistemas que permiten descubrir nuevos contenidos.

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"La música en la era digital, según Andreas Weigend." Universia Knowledge@Wharton. The Wharton School, University of Pennsylvania, [08 febrero, 2006]. Web. [21 March, 2019] <https://www.knowledgeatwharton.com.es/article/la-musica-en-la-era-digital-segun-andreas-weigend/>

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